La tecnología de los ordenadores personales avanza a velocidad vertiginosa. Así, todos los sistemas periféricos que hacen que un PC sea útil se han visto obligados a evolucionar al mismo ritmo. La impresora es uno de estos sistemas que permite la representación gráfica del trabajo que se ha efectuado en pantalla. Las existentes en el mercado proporcionan una definición y una cantidad de prestaciones equivalentes a la calidad del trabajo que permite realizar el ordenador.