Un emulador no es más que un programa como otro cualquiera. Este programa ejecutado en una máquina (por ejemplo, un PC) es capaz de traducir las órdenes de otro programa diseñado para otra máquina muy distinta (por ejemplo, una consola SuperNintendo); de esta forma mediante el emulador nuestro PC será capaz de ejecutar las instrucciones de un juego de SuperNintendo.