Los mundos Macintosh y PC ya no están separados por estándares incompatibles. Hoy en día los ordenadores de ambas plataformas pueden intercambiar datos y archivos fácilmente, tanto sencillos mensajes de correo electrónico como las más complejas hojas de cálculo. Ambas plataformas se conectan de forma transparente a las mismas redes corporativas y comparten las mismas conexiones a Internet.