Un firewall o cortafuegos se utiliza para proteger la red interna de intentos de acceso no autorizados desde Internet, que puedan aprovechar vulnerabilidades de los sistemas de la red interna. Los firewalls pueden disfrazar la identidad de su computadora para que los intentos de intrusión o rastreo de su computadora por parte de los allanadores no regresen el tipo de información que facilita la invasión.