Acabas de descargar un extenso video de Internet y para tu sorpresa te encuentras con dos archivos de extensión AVI separados. O peor aún... ¡varios archivos separados! En la práctica, reproducir los dos archivos por separado no resulta tan complicado. Cuando se acaba uno se reproduce el otro y listo. No es tan difícil. Pero a muchos, ese proceso nos molesta lo suficiente como para perder el clima y la tensión generados por la película.