La seguridad e integridad de sistemas dentro de una red puede ser complicada. Puede ocupar el tiempo de varios administradores de sistemas sólo para mantener la pista de cuáles servicios se están ejecutando y la manera en que estos servicios son usados. Más aún, la autenticación de los usuarios a los servicios de red puede mostrarse peligrosa cuando el método utilizado por el protocolo es inherentemente inseguro, como se evidencia por la transferencia de contraseñas sin cifrar sobre la red bajo los protocolos FTP y Telnet.