El desastre de 1908 en Tunguska reaparece en Wii con un port mediocre que sólo amplía el catálogo de las aventuras gráficas de la consola. Una historia de peso, una jugabilidad clásica y decenas de puzzles que resolver. Apto para hardcores y casuals, para curiosos y amantes de las aventuras gráficas que no pudieran disfrutarlo en PC hace más de un año.