Cada día es más complicado hacerse un nombre en el sobresaturado universo de los videojuegos de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo es precisamente eso lo que hicieron GearBox y Ubisoft con la saga Brothers in Arms en 2005, colocando sobre el complicado tapete de los shooters bélicos una nueva saga de renombre que pudiera competir de tú a tú con gigantes de la talla de Call of Duty o Medal of Honor.